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Parir y nacer

en la venezuela

del hambre

La crisis humanitaria en Venezuela alcanza a quienes arropan el futuro en sus vientres. Las embarazadas carecen de garantías efectivas de alimentación y atención médica en medio de una emergencia económica nacional, que el gobierno insiste en atribuir a un plan externo para derrocarlo y la oposición a evidencias de ineficiencia y corrupción. La razón va más allá de la contingencia. Las madres también padecen, en estos tiempos de escasez y altos precios, por la ausencia de un sistema de atención materno infantil que las proteja. Los fracasos del modelo cubano de medicina implementado en Venezuela han perjudicado el control prenatal, sobre todo en los sectores pobres de la población, lo que contribuye a que los niños venezolanos nazcan cada vez más delgados y pequeños, y por ende más propensos a enfermarse y a morir.

Un grupo de reporteros de Efecto Cocuyo, en alianza con el Proyecto de Periodismo sobre Crimen Organizado y Corrupción (Occrp por sus siglas en inglés) y el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ por sus siglas en inglés), obtuvo una filtración con las cifras recientes de las dos principales maternidades de Caracas. Las estadísticas revelan un incremento del Bajo Peso al Nacer (BPN) durante los últimos tres años. Es un problema de salud pública que aleja a Venezuela del cumplimiento de las Metas Nutricionales 2012-2025, establecidas por la Organización Mundial de la Salud.

Además de los números, en este reportaje se escuchan las voces de 14 mujeres que cuentan la experiencia de parir y nacer con hambre.